Epifanio Lara Palacios
Nació a orillas del río Atrato, en el apacible y fértil territorio de Tagachí, municipio de Quibdó, aunque su registro civil corresponde a Vigía del Fuerte, Antioquia. Hijo de Epifanio Lara Romaña (Q. E. P. D.), inspector de policía, y de Julia Palacios Domínguez, comerciante y ama de casa, creció entre la disciplina del deber, el valor del trabajo cotidiano y el aprendizaje silencioso que deja el territorio. Es padre de Endrieckvh Samuelle Lara y compañero de vida de Sandra Milena Perea.
Realizó sus estudios de primaria en la escuela Lisandro Mosquera y cursó el bachillerato junto con el ciclo complementario en la Normal Superior de Quibdó, institución que marcó de manera decisiva su vocación pedagógica. Allí no solo se formó académicamente, sino que aprendió, a través de sus maestros, el arte de educar con sentido humano. En ese mismo espacio tuvo sus primeros acercamientos al idioma inglés y al uso de las computadoras, herramientas que ampliaron su mirada y fortalecieron su manera de enfrentar la vida y el conocimiento.
Es Licenciado en Lengua Castellana y Comunicación, Especialista en Administración de la Informática Educativa y Magíster en Educación. Cuenta con más de veinte años de experiencia en la docencia, desempeñándose como profesor en los niveles de primaria y educación media en instituciones oficiales del Urabá antioqueño. Ha laborado en la Institución Educativa Luis Carlos Galán Sarmiento de Carepa y actualmente ejerce como docente en la Institución Educativa Municipal José de los Santos Zúñiga, en el municipio de Chigorodó, además de su trabajo como docente universitario. Ha participado en programas y proyectos educativos como ¡A qué te cojo ratón!, el Programa Todos a Aprender (PTA) y como dinamizador digital de la Secretaría de Educación de Antioquia en articulación con la Universidad Pontificia Bolivariana, entre otros.
Su primera publicación, Momentos de Lara, fue realizada con el acompañamiento de la Red de Lenguajes de Antioquia. Además, cuenta con varios textos inéditos, entre ellos Las emociones en el corazón, Israel y los llamados computadores, Israel y la fábrica de leña, El castigo que guarda la vaca y El corazón cantor de Pipo. Actualmente trabaja en la escritura de la novela Desde Tagachí, una obra en la que el territorio, la memoria y la experiencia personal dialogan de manera profunda.
Para Epifanio Lara Palacios, escribir no es un acto de exhibición, sino de libertad: la libertad de nombrar lo vivido, de ordenar la memoria y de convertir la experiencia en palabra consciente. Su escritura nace de la vida misma —del aula, del río, de la familia, del duelo y del aprendizaje— y se afirma como un ejercicio ético de permanencia. Escribe no para huir del pasado, sino para habitarlo con dignidad, convencido de que solo desde la experiencia asumida la palabra puede ser verdadera y, por ello, libre.


